MALABRAVA en el Fiestón 4º Aniversario de ACME

02.04.2022

Si para mí Varonas fueron la sorpresa, Malabrava fueron la confirmación. La consolidación de un grupo que, a pesar de haber perdido una guitarra por el camino, me parece que tiene ahora un sonido más contundente. De la necesidad han hecho virtud. Y desde que las vi hace ya un año en el Gruta, la sensación de conjunto es mucho más fuerte, visual y musicalmente. Creo que fue la sensación generalizada: ahora tienen más punch.

Bajo y batería llevan con soltura la base sobre la que la ahora única guitarra ha tenido, con acierto, que tomar más protagonismo. Andrea se mueve con pasos felinos sobre las tablas y es pura energía escénica.

Presentaban su nuevo disco, y entre su repertorio se arriesgan con temas instrumentales de calidad. Mérito y valor el suyo, porque hay que atreverse a dejar de cantar en medio de un concierto para un público no acostumbrado al instrumental y lanzarse por esos berenjenales sin bajar el pistón.

Dejarse atrapar en la enredadera de Malabrava es hoy precepto de obligado cumplimiento.

MALABRAVA en Gruta77

Pues nada, que como el que no quiere la cosa, ya llevo tres conciertos post-apocalípticos en este 2021. La escena se mueve, o más bien tiene como espasmos. Vuelves a ver a gente que no veías hace meses. Compartes lo que te une. Empujas con tus pocas fuerzas para que la máquina se vuelva a poner en marcha. Y por segunda vez volvimos al Gruta, sala que sigue en cabeza del pelotón.

Malabrava es una banda ideal para volver a hacer girar esta noria. En la casi hora y media que estuvimos en el Gruta (con descanso para fumar y para ver la luz del sol de las dos de la tarde) montamos en un carrusel de garage, surf y rock and roll. Las Malabrava te enganchan a un tiovivo multicolor en el que te subes para pasarlo bien y te bajas convencido de que lo has pasado genial.

Es una de esas bandas que antes de este armaguedon, estaban cogiendo la ola y empezaban a asomarse a festivales y a llenar salas. Visto lo visto, no creo que tengan problema (más bien al contrario) para volverse a enganchar al carro del éxito. Desparpajo, actitud y aptitud no les falta.