LE GRAND MIERCOLES en Fun House

05.11.2021

Pues hombre, para gustos los colores. Y para mí, que de jovencito escuchaba reggae y ska a todas horas, ver a una banda que mezcla estos estilos con el surf y el western, es una experiencia mágica.

Puedes meter muchas cosas en una coctelera, agitarla bien, tener unas bonitas camisas y unos instrumentos de oro puro, pero a veces el resultado es un pastiche inferior a los sumandos. En mi opinión no es el caso de estos valencianos, porque su criatura tiene gusto y frescura. Suficiente, y a la vez extraordinario, para mí.

CHEWBACCA’S en el 2º Aniversario ACME (1/2)

Por fin, después de ¿quince? meses  se pudo celebrar el Fiestón 2º Aniversario ACME, organizado por una amalgama de culos inquietos, amantes intrépidos de la cultura y la música, asociación que no precisa presentación pues es de sobra bien conocida. Entre la primera convocatoria y ésta, un agujero negro de dolor y sopor. Las entradas que compramos en aquel momento estaban guardadas en algún cajón, cartera, cazadora, bolsillo trasero, esperando su ocasión de ver la luz.

Las expectativas eran muchas, las ganas de disfrutar, todas, los resultados, óptimos. Un desfase como tiene que ser y mandan los cánones.

Abrió la velada a los platos Carlos Yela, el verdadero animador durante años de la escena surf, no solo madrileña sino del resto de España. Por momentos lanzado a todo trapo, mostrando al público menos acostumbrado que el Surf no tiene por qué ser un muermo.  Incluso se atrevió con Kraftwerk y ahí se ganó mil puntos de súperclase.

Y por fin, tras aquel memorable concierto en Burriana en octubre de 2019, volvíamos a ver a los extraterrestres Chewbacca’s. Los exponentes patrios de esa vertiente del instrumental que tanto nos gusta a algunos y que tiene algunos detractores más clásicos (por llamarles de alguna manera). Para gustos los colores (aunque sean grises), pero para mí grupos como éste son como si abrieras una brecha en un muro mohoso, una punta de lanza contra el aburrimiento y la comodidad. Trío contundente que usa sin abuso del Theremín y se apoya en intrigantes samplers y que cuando se desmelenan y hacen lo que realmente les pide el cuerpo encadenan un tema tras otro de pura adrenalina y sacude-esqueletos. Quince temas, duración ideal para no cansar, directo a la mandíbula y al estómago. Uf…por momentos realmente me sentía en las nubes, esperando repetir, por qué no al día siguiente, por qué no todos los días repartiendo leña y pateando el soporífero panorama musical, social y espiritual.

Gracias ACME. Así dan ganas de comerse el mundo