Albert Ginés y sus Oceánicos en el Tiki Chateau

Y el ciclo de conciertos organizados por el Tiki Chateau terminó con broche de oro: segundo concierto de Albert Ginés y sus Oceánicos en veinte días, desde su estreno en abril. Música instrumental de muchos quilates, temas elegantes, sonidos reposados que te envuelven y te transportan a paisajes paradisiacos. Y el Tiki Chateau el mejor escenario para la ocasión.

Por mi parte escuchar el tema que me dedicaron, El Fotógrafo del Surf, a las puertas del mejor bar Tiki de España y en plenas fiestas de Malasaña, supuso una satisfacción indescriptible que se desbordó con sus muestras de cariño.

PD: incluyo tambíen algunas fotos de la pinchada de la tarde a cargo de Mónica, que contó con increible presencia de público entregado al descenso por el tunel del tiempo.

contacto: mpablomedrano@gmail.com

 

Albert Ginés y sus Oceánicos en La Negra Shop

Aprovechando el Record Store Day tuvo lugar el ansiado, y solicitado por muchos, debut de Albert Ginés presentando los temas compuestos por él e incluidos en sus dos discos, Oceánica y Saudade Surf. Para la ocasión se hizo acompañar por Clara (ukelele, bajo y guitarra) y Alberto (batería), inmejorables escuderos para esta aventura.

La interpretación fue tan elegante y sugerente como en los discos, transitando unas sendas escasamente surcadas en España. Música con sentimiento que llega directa al corazón. Y a un servidor la canción que más le llegó fue la que, generosamente, Albert me dedicó hace tiempo, El Fotógrafo del Surf. Un temazo que vale su peso en oro, no solo porque musicalmente es de diez, sino por lo que dice de él, un tipo de los que no abundan, todo corazón y generosidad.  Por eso su camino tenía que estar ligado a sus dos compañeros, Alberto y Clara que no le andan a la zaga en grandeza.

Mañana soleada en la que no faltaron los ya asiduos a cualquier evento de música surf e instrumental (Juan, Nacho, Eduardo, Miguel), que quisieron acompañar al trío en su debut y que se prolongó en Delia Records y más tarde en Rock Palace. Pero ese ya es otro cantar.