THE MULLET MONSTER MAFIA (SJSF 2019 # 12)

Uno tiene sus debilidades, y el Surf Trash de la banda brasileña The Mullet Monster Mafia es una de ellas. Es verles aparecer en el escenario (lo que ocurría por segunda vez para mí en Livorno) y su mezcla de surf, punk, metal y psychobilly me sube las pulsaciones y me obliga a empezar a dar botes. Tres bestias del escenario, pura energía, absoluta simpatía, entrega total hasta la extenuación.

Es cierto que no son la banda más querida por el público purista, pero para mí, que concibo la música como diversión y transgresión, un concierto suyo es una de las experiencias más gratificantes que puedo vivir y volver a ver estas fotos, más de un mes después, me recuerda que durante cuarenta y cinco minutos estuve vivo y fui inmensamente feliz .

Y además visten de negro. Punto a su favor.

 

Kingargoolas en SJSF 2017

Los brasileños Kingargoolas se salieron un poco del guión establecido ofreciendo su surf que mezcla temas más ortodoxos, con otros inclasificables como la versión de The Robots de Kraftwerk, y con algunos usando un theremín. Aunque a mí los que más me gustaron fueron aquellos en los que dieron rienda suelta a su lado más hardcore y psycho, en los que Celso aporrea la batería con ganas de romperla.

The Mullet Monster Mafia en Surfer Joe (#8)

La banda brasileña  ofreció en Livorno una respuesta brutal a la típica pregunta “¿qué es la música surf?” y distinta a la también típica de “como los Beach Boys pero sin cantar”

Formada en 2009 en Piracicaba (Sao Paulo), presentan una amalgama de surf, punk y trash metal que es original, fresca y rompedora. Reconozco que no es apropiada para todos los oídos, especialmente para los más puristas, pero es esta senda que abren los brasileños lo que puede hacer de la música surf algo poliédrico que puede atraer a nuevos públicos e inyectar sangre joven a la escena instrumental.

Los que como yo nos hemos criado con los acordes más salvajes del punk y el rock and roll, (y no nos avergonzamos), agradecemos que de cuando en cuando los tonos negros y la cerveza se abran paso entre camisas hawaianas y exóticos cócteles.