LOS CAPITANES en Fun House

Con la amenaza del innombrable en el horizonte, negros nubarrones y malos augurios, se echaron a la mar los Capitanes. En la bodega, buenas cantidades de chorizo y pan de hogaza. Los barriles llenos de cerveza. Para la travesía les acompañaban un puñado de valientes con nada que perder en tierra firme.

El viaje fue ajetreado. A ratos frenético, por momentos trepidante. La moral era buena, la camaradería estaba por las nubes.

Al final, los botines pisaron tierra firme. La celebración fue merecida y como se merecía. El recuerdo, imborrable.

LE GRAND MIERCOLES en Fun House

05.11.2021

Pues hombre, para gustos los colores. Y para mí, que de jovencito escuchaba reggae y ska a todas horas, ver a una banda que mezcla estos estilos con el surf y el western, es una experiencia mágica.

Puedes meter muchas cosas en una coctelera, agitarla bien, tener unas bonitas camisas y unos instrumentos de oro puro, pero a veces el resultado es un pastiche inferior a los sumandos. En mi opinión no es el caso de estos valencianos, porque su criatura tiene gusto y frescura. Suficiente, y a la vez extraordinario, para mí.

THE IMPERIAL SURFERS en Fun House

Los Imperial Surfers, con solo dos ensayos y la visita de su bajista viajero, te devuelven de golpe a la realidad cuando la emprenden con su primer tema. Parece que no ha pasado ni el tiempo ni el muermo, de repente te ves bailando, saltado, sudando, charlando con amigos que hacía una eternidad que no veías. De nuevo ya está el alboroto en marcha, ya vuelan las cervezas, dale otra vez a los chupitos, ya no sabes qué hora es… Te habías acostumbrado a madrugar para sacar el perro y ahora ya no hay quién te levante. Pero tienes una sonrisa de oreja a oreja para acompañar a esas preciosas ojeras de mapache.

16.10.2021

FIVE CANNONS en el 2º Aniversario ACME (2/2)

Era difícil mantener el nivel después de ver dónde habían dejado el listón los Chewbacca’s pero los debutantes Five Cannons lo consiguieron e hicieron las delicias de un público entregado. Otto, David, Javi, Esteban y Mario: ahí es nada, cinco músicos de categoría que se lanzaban a una nueva aventura, amalgama de estilos, décadas y ritmos. A mí, sin desmerecer al resto, los temas cantados por Otto en italiano me dejaron sin palabras. Ciertamente es mi debilidad confesable.

En mi bola de cristal recién pulida veo que es una banda que nos va a dar noches y noches de diversión.

CHEWBACCA’S en el 2º Aniversario ACME (1/2)

Por fin, después de ¿quince? meses  se pudo celebrar el Fiestón 2º Aniversario ACME, organizado por una amalgama de culos inquietos, amantes intrépidos de la cultura y la música, asociación que no precisa presentación pues es de sobra bien conocida. Entre la primera convocatoria y ésta, un agujero negro de dolor y sopor. Las entradas que compramos en aquel momento estaban guardadas en algún cajón, cartera, cazadora, bolsillo trasero, esperando su ocasión de ver la luz.

Las expectativas eran muchas, las ganas de disfrutar, todas, los resultados, óptimos. Un desfase como tiene que ser y mandan los cánones.

Abrió la velada a los platos Carlos Yela, el verdadero animador durante años de la escena surf, no solo madrileña sino del resto de España. Por momentos lanzado a todo trapo, mostrando al público menos acostumbrado que el Surf no tiene por qué ser un muermo.  Incluso se atrevió con Kraftwerk y ahí se ganó mil puntos de súperclase.

Y por fin, tras aquel memorable concierto en Burriana en octubre de 2019, volvíamos a ver a los extraterrestres Chewbacca’s. Los exponentes patrios de esa vertiente del instrumental que tanto nos gusta a algunos y que tiene algunos detractores más clásicos (por llamarles de alguna manera). Para gustos los colores (aunque sean grises), pero para mí grupos como éste son como si abrieras una brecha en un muro mohoso, una punta de lanza contra el aburrimiento y la comodidad. Trío contundente que usa sin abuso del Theremín y se apoya en intrigantes samplers y que cuando se desmelenan y hacen lo que realmente les pide el cuerpo encadenan un tema tras otro de pura adrenalina y sacude-esqueletos. Quince temas, duración ideal para no cansar, directo a la mandíbula y al estómago. Uf…por momentos realmente me sentía en las nubes, esperando repetir, por qué no al día siguiente, por qué no todos los días repartiendo leña y pateando el soporífero panorama musical, social y espiritual.

Gracias ACME. Así dan ganas de comerse el mundo

LOS FINOLIS en La Nota

Andan Los Finolis currándose su repertorio, ensayando, solventando la ausencia de su segundo guitarra, rodándose y dejando nervios por el camino. En su segundo concierto, vestidos para la ocasión cual Filemones, tocaron un puñado de versiones bien escogidas a las que tratan de ir traspasándoles su personalidad. Mención especial a su interpretación del clásico Maniac de Michael Sembello y Flashdance, sin duda el momento de la noche; además parece que no es el único de los hits que preven surferizar, idea que a mí me parece muy interesante y que espero que no tarden en plasmar

SURFLAMINGO Ganadores del Concurso de Nuevos Talentos de Guadalajara

La semana anterior al confinamiento, el 7 de marzo de 2020 estuvimos en nuestro último concierto previo al Apocalipsis, y fue, por suerte, de Surflamingo. Ese día hubo muy poco público, algo que sinceramente me dolió. Me dolió como amigo suyo pero también como amante de una música a la que hay que apoyar todos los días, no solo los de vino y rosas. Porque si no, se muere. Y si se repiten situaciones como la de ese concierto, se muere sin duda. Aquel día, hicimos planes para acompañarles en sus próximos conciertos, creo que el primero era en Ávila. Estábamos ilusionados como niños. A los pocos días recibí una llamada de Jesús anunciándome que suspendían todos los conciertos. Fue un mazazo. Y lo peor es que el shock duró más de un año.

Cuando nuestros amigos de Surflamingo nos dijeron que tocaban en Guadalajara, su primer concierto tras tanto tiempo, y en un concurso en la Plaza Mayor, fue como si por fin se cerrase este círculo del infierno, algo bastante metafórico, la ansiada prueba de que la locomotora alcarreña volvía a estar en marcha, de que por fin íbamos a olvidar ese día tan gris de marzo. Así que el viernes estaba nervioso como un novio ante el altar (de los sacrificios). Acompañados de nuestro gran amigo Juan Cabrero (otro fan de primera fila de Surflamingo) nos plantamos en Guadalajara. Antes del concierto compartimos mesa y mantel con dos de los miembros y fuimos calentando motores. Ellos nos hablaron maravillas del resto de las bandas que se presentaban y dudaban de sus posibilidades. Pronto se vería que entre sus virtudes no están las de la adivinación.

Por el escenario de una preciosa plaza mayor fueron pasando efectivamente bandas de mucha calidad. A las diez y media de la noche, con un calor asfixiante, fue el turno de los futuros ganadores. Y, sorpresa, no me funcionaba ninguna de las cuatro tarjetas de memoria que había llevado. Momentos de pánico, con la banda interpretando para empezar su «Zafarrancho». En plan apisonadora desde el minuto cero.

La actuación de Surflamingo fue breve pero intensísima. Para mí fue como abrir una espita y dejar salir toda la tensión y la mala leche acumulada. Bailé e hice fotos, no sé como. Sudé. Me reí. Lo gocé.

Tras media hora de concierto estábamos exhaustos y pasamos a la ansiada fase de confraternización, de risas y abrazos. Y cervezas. Ibamos conociendo a mucha gente, grandes amigos de la banda, nuevos y viejos fans. La magia de la música. De repente, cuando estábamos en pleno jaleo, se anunció el nombre de la banda ganadora: ¡SURFLAMINGO! Servidor se quedó con la boca abierta. No porque no lo merecieran, porque por calidad, interpretación, conexión con el público y sobre todo y especialmente originalidad, fue totalmente justo. Otra cosa habría sido un engaño. Pero nosotros, amigos, estamos acostumbrados a la habitual desidia hacia el surf, al desconocimiento, al desprecio irracional y de entrada. Y por eso tuvo más mérito derribar esa puerta de una patada, con la cojonudísima actitud de esta banda que cada vez que sale al escenario se lo lleva todo por delante, y da cada concierto como si fuera el último. Qué gusto verles sobre el escenario, y qué gusto verles recoger ese premio.

Yo lo celebré como si el ganador hubiera sido yo. Porque me alegré por unos de los tipos más majos y cariñosos que conozco, que siempre nos han dado todo sin pedir nada a cambio. Ya hace tiempo nos abrieron su corazón y de ahí no nos echa ni la Benemérita.

Después disfrutamos de unas de las noches más divertidas que recuerdo: reímos, gozamos, presumimos de «jóvenes talentos», cerramos los bares de Guadalajara y nos emplazamos para seguir derribando puertas y rompiendo mitos. Porque como dijo Jesús al día siguiente en una emisora de radio, «Nunca subestimes al instrumental»

Por nosotros que no sea.

LOS CAPITANES en Fun House

Dos tazas de buen ron en vez de una nos echamos al gaznate en la vuelta de Los Capitanes a los escenarios, porque la primera travesía en su barco nos dejó con ganas de surcar más olas. Magnífica la progresión de esta banda que no ha perdido el tiempo y, además de la incorporación de la capitana Amalia a los teclados, presentó nuevos temas, un mejor sonido, con muchos más matices y contundencia. Por lo demás, sin cambios. El cachondeo, el mismo. El destilado, de calidad. Las gorras, inmaculadas. El timón, al frente. El rumbo, hacia el horizonte