Messer Chups (Surfer Joe 2018 # 10)

Turno para los esperadísimos Messer Chups cerrando la jornada del viernes. A diferencia del año 2015 en el que tocaron en el escenario grande, esta vez los vimos en el mágico Tiki Room, y para mi gusto, ganaron mucho con el cambio. Messer Chups es una banda que sabe lo que ofrece, y el público sabe lo que va a obtener. A mí nunca me defrauda, y ver tocar a Oleg es una maravilla, una experiencia única. Tenerlo a un metro de distancia es impresionante.

 

 

Messer Chups en la Fiesta Presentación Surforama 2017 (El Sol)

Una vez más volvía a ver a los Messer Chups y una vez más no me defraudaron. Con su peculiar y distintivo estilo, y con la maestría de Oleg a la guitarra y Zombierella al bajo, fueron calentando al público hasta crear una atmósfera increible. Satisfacción en los que les conocemos y una grata sorpresa para los muchos que no les habían visto.

Mención especial para el amigo Boris, que aparte de un profesional como la copa de un pino es un tipo genial y pudimos disfrutar de un rato divertidísimo en su compañía. Un gran abrazo desde aquí.

P.D. Carlos, sabes que se te quiere. Un abrazo

Once again I was going to see the Messer Chups and once again they did not disappoint me. With their peculiar and distinctive style, and with the mastery of Oleg to the guitar and Zombierella to the bass, were warming the public until creating an incredible atmosphere. Satisfaction in which we know them and a pleasant surprise for the many who had not seen them.

Special mention for the friend Boris, who apart from a incredible professional is a great, great guy and we could enjoy a fun time in his Company. A big hug

P.D. Carlos, you know we love you.

 

Messer Chups en Gruta 77

El jueves nos visitaron Messer Chups. La tercera vez que los veía y la que más me gustó. La maquinaria engrasada que va demoliendo las barreras de los más escépticos. La precisión (que no podemos llamar suiza) del gran Oleg, la genial Zombierella y el brutal Bisfer (con el que creo que ganan muchísimo). Me extraña que alguien se pudiera ir descontento después de experimentar de su personalísimo estilo