MALABRAVA en el Fiestón 4º Aniversario de ACME

02.04.2022

Si para mí Varonas fueron la sorpresa, Malabrava fueron la confirmación. La consolidación de un grupo que, a pesar de haber perdido una guitarra por el camino, me parece que tiene ahora un sonido más contundente. De la necesidad han hecho virtud. Y desde que las vi hace ya un año en el Gruta, la sensación de conjunto es mucho más fuerte, visual y musicalmente. Creo que fue la sensación generalizada: ahora tienen más punch.

Bajo y batería llevan con soltura la base sobre la que la ahora única guitarra ha tenido, con acierto, que tomar más protagonismo. Andrea se mueve con pasos felinos sobre las tablas y es pura energía escénica.

Presentaban su nuevo disco, y entre su repertorio se arriesgan con temas instrumentales de calidad. Mérito y valor el suyo, porque hay que atreverse a dejar de cantar en medio de un concierto para un público no acostumbrado al instrumental y lanzarse por esos berenjenales sin bajar el pistón.

Dejarse atrapar en la enredadera de Malabrava es hoy precepto de obligado cumplimiento.

VARONAS en el Fiestón 4º Aniversario de ACME

02.04.2022

Las materias grises de ACME arriesgaron para su fiesta de 4º Aniversario en Fun House. Se salieron completamente de lo oído y escuchado, se lanzaron a una piscina llena de etiquetas y montaron una fiesta con dos bandas en las antípodas de las que se esperan de la asociación. Y oye, que fue un acierto total y un exitazo. Lleno hasta la bandera, aforo completísimo y yo que me alegro. Bravo por ellos, que el que no arriesga se le lleva la corriente o algo así.

Para mí el sorpresón de la noche fue Varonas. Un grupo de esos que te suben el ánimo, que falta nos hace. Guitarrazos a diestro y siniestro, voces a todo trapo, mucha juerga playera, algo de mala leche y tablas y tablones deslizándose sobre energía punk. Y una sonrisa que se te queda en la cara de esas que no tienen precio.

DURANGO 14 en la Sala Caracol

18.02.2022

Gigante Panamericana, el último disco de Durango14, tuvo una existencia efímera pero bella, como fuegos artificiales en la noche de la mediocridad. Tras una prometedora e ilusionante presentación en Madrid, el disco de su madurez cayó en el mismo injusto letargo que tantos otros, preso de restricciones, aforos reducidos y cerrojazos.

Pero los chicos de Durango14 han demostrado disco a disco que no son de los que se quedan parados a verlas venir, esperando sentados su próximo duelo al sol. De nuevo se han vuelto a reinventar, a dar un paso más, una nueva vuelta de tuerca en su carrera. La marca de la casa.

Añadiendo a su formación un coro, percusiones y unos teclados (acierto total con Amalia) se han enfrascado en los senderos del soul, en una mezcolanza inusual y un atrevido revisionismo de su trayectoria.

Con bastantes incertidumbres aunque con más ilusiones, se presentaron en la sala Caracol. Y la llenaron hasta arriba. Que una banda instrumental venda cuatrocientas cincuenta entradas la coloca directamente en la primera división. Cosa que, sin embargo, no sorprende, como demostraron respondiendo con un concierto, uno más, puro Durango 14. Pura energía en expansión y sin límite.

Entre el público, fui testigo de como algunos que no les conocían se iban convirtiendo a la nueva religión de la música instrumental, que tiene en ellos desde hace años, a unos de sus mejores profetas. Y como tales, incomprendidos por muchos pero admirados por más.

LOS SEISIETE en Fun House

13.02.2022

La presentación del nuevo EP y su primer concierto en más de dos años fue la excusa para un reencuentro de amigos que llevaban demasiado sin verse, para contarnos nuestras penas y soñar con nuevas alegrías.

Los cuatro temas del nuevo EP, Montesa, van de la velocidad al exotismo, de policías a vaqueros y en directo sonaron realmente potentes. Incluso me pareció que más que otras veces. Poco a poco van llenando su repertorio con temas propios y creo que ya están más que listos para lanzarse a que estos sean mayoría en los conciertos.

A la salida, lo que era una más de tantas tardes grises de invierno de calles solitarias vio asomar tímidos rayos de esperanza por obra y gracia de la música. Eso es lo que necesitamos y lo que vamos a buscar a cada concierto.

DON JOSÉ LIQUIDADORES en Fun House

11.02.2022

Por fin pude satisfacer las ganas de ver en directo a los albaceteños Don José Liquidadores, nacidas el día que me hice con su disco «Yo soy gallo dondequiera», de increíble diseño y que incluye en su interior uno de esos fanzines que me vuelven loco (por favor una ley que obligue a incluirlos ¿a qué se dedican en los Consejos de Ministros?).

Si en España siguen surgiendo nuevas bandas instrumentales debe ser por ese quijotismo que nos caracteriza, porque desde el primer minuto ya sabes que vas a tener todo en contra y que vas a luchar contra molinos de viento y contra gigantes de carne y hueso, el mayor de ellos la indiferencia. Sin olvidar la ignorancia de muchos y la desgana de algunos. Cada vez que una de estas bandas se atreve a subirse a un escenario en Madrid debería ser una fiesta para los amantes de los sonidos instrumentales. A veces ocurre; otras, la mayoría, pasan desapercibidas. ¿Suena a lamento? Lo es.

Don José Liquidadores tiene suficientes argumentos para que la fiesta sea un éxito. Es una de esas bandas que tocan muchos palos sin avergonzarse, sin restringirse a ninguno. Bastantes corsés tenemos en la vida diaria como para añadir alguno más a la música. Por momentos, eso es lo que se vivió en el Fun House, una verdadera fiesta de amigos. Como toda fiesta que se precie, a veces se descontroló un poco; nada de lo que preocuparse, algunos somos de la teoría de que un concierto es algo vivo, no un esqueleto petrificado, no un show guionizado. Más risas que nos echamos. Algo de lo que muchos no pueden presumir.

La coctelera de Don José tiene muchos ingredientes, surf, western, latino… Tiene margen para añadir y para quitar, para ir creciendo y mejorando. Yo por mi parte solo pido que, por favor, esas congas hay que mantenerlas sí o sí. Y el baile se os dará por añadidura.

LOS CAPITANES en Fun House

11.02.2022

Y van no sé cuántas veces ya, y en todas el mismo desparrame con estos marineros de todo menos agua dulce. Hemos cogido covid juntos, nos hemos mareado en aguas embravecidas y afortunadamente todos los barcos han ido llegando a puerto. Esperamos el próximo viaje, a ver con qué toca contrabandear.

GENERADOR en Trash Can

05.02.2022

Inexcusablemente me había perdido el último concierto de Generador en Fun House y no entraba en mis planes perderme ninguno más. Así que repetí en el Trash Can, que fue donde descubrí a esta banda, una de mis favoritas actuales. Desde ese día, con el parón obvio y obligado, han encadenado éxito tras éxito, volviendo a colocar en esta ocasión el virtual cartel de «no quedan entradas».

El concierto fue como los anteriores, una descarga frenética, tema tras tema. En esta ocasión, con la guinda de varios temas de anteriores reencarnaciones.Me encanta (y en esta ocasión lo noté aún más) la complicidad que tienen, entre ellos y con el público, algo que se nota es natural como la vida misma. Y que si les conoces un poco es fácilmente entendible, porque son un amor de pareja. Que yo ya no sé si voy a sus conciertos por escucharles o por charlar un rato con ellos. En cualquier caso, ambas son dos estupendas opciones.

THE WILD BEATS

The Wild Beats. Una banda que está dando sus primeros y firmes pasos, rodándose por los escenarios, cuajando su repertorio y probando sus temas propios. Nadando por las aguas del garage y los 60’s, con energía pero sin estridencias, con mucha distorsión pero con gusto y buenas melodías.

Y buena fue también la respuesta a su música por parte del público que en buen número acudió a uno de esos aperitivos tan meritorios organizados en el Gruta 77, con el Indio empeñado en que la gente acuda a conciertos no solo cuando todos los gatos son pardos.

Cerveza, aperitivos y The Witch de los Sonics. Me vale.

LOS CAPITANES en Fun House

Con la amenaza del innombrable en el horizonte, negros nubarrones y malos augurios, se echaron a la mar los Capitanes. En la bodega, buenas cantidades de chorizo y pan de hogaza. Los barriles llenos de cerveza. Para la travesía les acompañaban un puñado de valientes con nada que perder en tierra firme.

El viaje fue ajetreado. A ratos frenético, por momentos trepidante. La moral era buena, la camaradería estaba por las nubes.

Al final, los botines pisaron tierra firme. La celebración fue merecida y como se merecía. El recuerdo, imborrable.