MAD SURF 2ª edición

Meses de preparativos cristalizaron en una noche dedicada al Surf y a la familia del Surf. Muy buena entrada para lo que se estila últimamente en los conciertos, por aquello de las secuelas del COVID, precauciones y miedos varios. En la calle el castigo de unos inmisericordes cuarenta grados que derretían el asfalto y los ánimos. Muchas caras nuevas o no habituales que difuminaron otras tantas ausencias, demostrando sin duda que la música surf está viva en Madrid. Los muertos que vos matáis gozan de buena salud, ciértamente. 

En el refrigerado interior abrieron la noche el combo valenciano Chewbacca’s, tras su reciente y exitoso paso por el Surforama. Una vez instalados los pertinentes  cachivaches imprescindibles para una experiencia espacial de alto nivel (con sus alucinantes proyecciones de temáticas sci-fi) nos sumergieron en una atmósfera densa y a ratos ingrávida. Tienen sus composiciones una extraña mezcla de sencillez y profundidad que les diferencia obviamente de otras bandas instrumentales. Un repertorio más corto que el que nos regalaron en su última actuación en el Fun House (uno de los fiestones ACME), con menos concesiones, más directo y dirigido a un público más acostumbrado a sus desvaríos. En su caso las limitaciones de tiempo dieron como resultado un show ultracompacto y sin fisuras, cuarenta y cinco minutos de inmersión en una estación espacial lejana (de los gustos clásicos) 

Sin casi tiempo para tomar una cerveza, tomaron el relevo Surflamingo. Y con los primeros compases Jesús descendió a los metafóricos infiernos y se integró casi todo el concierto con un público que asistía ojiplático a la energía que desplegaba con la guitarra. Llegando hasta la misma puerta del Fun House, casi suspirábamos porque saliese a los cuarenta grados de la calle e inundase la molicie madrileña de toneladas de reverb. Por desgracia para los de fuera, un cable interminable le ataba a su amplificador, y para suerte nuestra tuvo que seguir martilleando nuestros oídos y agitando su melena en el interior. Los que les conocemos sabemos que este concierto fue como abrir una espita y dejar salir mucha energía acumulada y muchas ganas de hacer lo que les da la vida.

Hubo partes del concierto, no muchas, en las que la calma retornó al escenario ya con los cuatro sobre las tablas, interpretando sus frikadas más reconocibles  y características (Cantina, Juego de Tronos, Sonic). Hubo nuevos temas, como Funky Lagoon en clave sorprendentemente  funk y Hot Rocket, un verdadero misil de puro rock. Ambos temas me parecieron acertadísimos y confirman la capacidad innovadora de esta banda y su deseo de prescindir de corsés tan aburridos. El resto de los temas fueron la habitual apisonadora encadenando cuatro temas (Momia Hula Hula, Door to Hiperspace, Pum!!! Joder!!! y Entrepeñas Bay Terror) que terminaron por agitar, batir y triturar al público y dejarlo a punto de caramelo para la siguiente y última banda.

Y esa era Dr. Tritón, embarcados en una gira por España a la que le quedaban sus dos últimas balas en la recámara. Estábamos deseando verles por fin, después de haber compartido con ellos la génesis de la gira y, especialmente con su gitarrista, Karman, un divertidísimo Surforama. Él ejerció de maestro de ceremonias, con un humor finísimo y unas dotes innatas para el show. Su surf fue de una vertiente mucho más clásica que la de las otras dos bandas, coloreado con los matices propios del instrumental mexicano y que a mí tanto me gusta. Es un estilo reconocible, que siendo más melódico y más dado a contar historias no pierde nunca el reprise, acelerando a voluntad y al que nunca le abandona el punch. Parece que no pero está golpeando, golpeando sin tregua y el nivel de adrenalina va subiendo. A ello contribuyeron su batería, que aparte de su eterna sonrisa, iba golpe tras golpe llevando al grupo en volandas acompañado de un bajista de esos que tanto me gustan, con dominio y del escenario, diciendo «aquí estoy yo». Hubo versión de los Coronas muy acertada y otra de los Fresones Rebeldes que terminó de liberar todas las restricciones del público y dejo salir todo el aire que teníamos retenido en los pulmones, hasta gritar con ellos «¡Campay!». Por lo que pude hablar con parte de los asistentes, fueron la sorpresa del festival, gratísima y refrescante, que era lo que obviamente necesitábamos.

En fin, que las tres bandas, cada una con su personalidad y peculiaridad, cubrieron el amplio espectro de la música instrumental, nos dejaron probar y picar de las diferentes formas de abordar la música surf. Mostraron las diferentes caras de una música que según algunos es monótona y aburrida (juzgando desde su amplio conocimiento de una vez que fueron a un concierto hace diez años). Pero a la vista de cómo se lo pasó el público, el dinero de la entrada fue un pequeño peaje para disfrutar de tres horas de pura y simple DIVERSIÓN. Casi nada hoy en día.

CHEWBACCA’S en el Surforama 2022

Por fin los Chewbacca’s en el escenario en el que los quería ver y que merecen. Veinte o veintitantos años fieles a la música instrumental, a SU IDEA de la música instrumental, que un día lejano les removió las entrañas y les mutó en extraños seres intergalácticos inmersos en un agujero negro de incomprensión.

Su heterodoxia musical se plasmó en esta ocasión en unos videos que proyectaban extraños mundos y conceptos sci-fi, y la iluminación y ambientación del escenario parecía hecha a propósito para ellos, remedo de nubes de vapor extraterrestres y tormentas de lejanos desiertos.

Fueron momentos intensos, con un repertorio muy bien elegido, compacto, sin vaivenes ni altibajos, y además los nuevos temas funcionan pero que muy bien. El público, que es conocedor de su trayectoria y su honradez, tuvo ocasión de aplaudir no solo estas virtudes sino además su interpretación y su música, que, esta vez se puede decir con propiedad, está a años-luz de otros conceptos y visiones.

Triunfadores en el festival por méritos propios. Por constancia y por valía.

Larga vida a Chewbacca’s.

MALABRAVA en el Fiestón 4º Aniversario de ACME

02.04.2022

Si para mí Varonas fueron la sorpresa, Malabrava fueron la confirmación. La consolidación de un grupo que, a pesar de haber perdido una guitarra por el camino, me parece que tiene ahora un sonido más contundente. De la necesidad han hecho virtud. Y desde que las vi hace ya un año en el Gruta, la sensación de conjunto es mucho más fuerte, visual y musicalmente. Creo que fue la sensación generalizada: ahora tienen más punch.

Bajo y batería llevan con soltura la base sobre la que la ahora única guitarra ha tenido, con acierto, que tomar más protagonismo. Andrea se mueve con pasos felinos sobre las tablas y es pura energía escénica.

Presentaban su nuevo disco, y entre su repertorio se arriesgan con temas instrumentales de calidad. Mérito y valor el suyo, porque hay que atreverse a dejar de cantar en medio de un concierto para un público no acostumbrado al instrumental y lanzarse por esos berenjenales sin bajar el pistón.

Dejarse atrapar en la enredadera de Malabrava es hoy precepto de obligado cumplimiento.

VARONAS en el Fiestón 4º Aniversario de ACME

02.04.2022

Las materias grises de ACME arriesgaron para su fiesta de 4º Aniversario en Fun House. Se salieron completamente de lo oído y escuchado, se lanzaron a una piscina llena de etiquetas y montaron una fiesta con dos bandas en las antípodas de las que se esperan de la asociación. Y oye, que fue un acierto total y un exitazo. Lleno hasta la bandera, aforo completísimo y yo que me alegro. Bravo por ellos, que el que no arriesga se le lleva la corriente o algo así.

Para mí el sorpresón de la noche fue Varonas. Un grupo de esos que te suben el ánimo, que falta nos hace. Guitarrazos a diestro y siniestro, voces a todo trapo, mucha juerga playera, algo de mala leche y tablas y tablones deslizándose sobre energía punk. Y una sonrisa que se te queda en la cara de esas que no tienen precio.

DURANGO 14 en la Sala Caracol

18.02.2022

Gigante Panamericana, el último disco de Durango14, tuvo una existencia efímera pero bella, como fuegos artificiales en la noche de la mediocridad. Tras una prometedora e ilusionante presentación en Madrid, el disco de su madurez cayó en el mismo injusto letargo que tantos otros, preso de restricciones, aforos reducidos y cerrojazos.

Pero los chicos de Durango14 han demostrado disco a disco que no son de los que se quedan parados a verlas venir, esperando sentados su próximo duelo al sol. De nuevo se han vuelto a reinventar, a dar un paso más, una nueva vuelta de tuerca en su carrera. La marca de la casa.

Añadiendo a su formación un coro, percusiones y unos teclados (acierto total con Amalia) se han enfrascado en los senderos del soul, en una mezcolanza inusual y un atrevido revisionismo de su trayectoria.

Con bastantes incertidumbres aunque con más ilusiones, se presentaron en la sala Caracol. Y la llenaron hasta arriba. Que una banda instrumental venda cuatrocientas cincuenta entradas la coloca directamente en la primera división. Cosa que, sin embargo, no sorprende, como demostraron respondiendo con un concierto, uno más, puro Durango 14. Pura energía en expansión y sin límite.

Entre el público, fui testigo de como algunos que no les conocían se iban convirtiendo a la nueva religión de la música instrumental, que tiene en ellos desde hace años, a unos de sus mejores profetas. Y como tales, incomprendidos por muchos pero admirados por más.

LOS SEISIETE en Fun House

13.02.2022

La presentación del nuevo EP y su primer concierto en más de dos años fue la excusa para un reencuentro de amigos que llevaban demasiado sin verse, para contarnos nuestras penas y soñar con nuevas alegrías.

Los cuatro temas del nuevo EP, Montesa, van de la velocidad al exotismo, de policías a vaqueros y en directo sonaron realmente potentes. Incluso me pareció que más que otras veces. Poco a poco van llenando su repertorio con temas propios y creo que ya están más que listos para lanzarse a que estos sean mayoría en los conciertos.

A la salida, lo que era una más de tantas tardes grises de invierno de calles solitarias vio asomar tímidos rayos de esperanza por obra y gracia de la música. Eso es lo que necesitamos y lo que vamos a buscar a cada concierto.

DON JOSÉ LIQUIDADORES en Fun House

11.02.2022

Por fin pude satisfacer las ganas de ver en directo a los albaceteños Don José Liquidadores, nacidas el día que me hice con su disco «Yo soy gallo dondequiera», de increíble diseño y que incluye en su interior uno de esos fanzines que me vuelven loco (por favor una ley que obligue a incluirlos ¿a qué se dedican en los Consejos de Ministros?).

Si en España siguen surgiendo nuevas bandas instrumentales debe ser por ese quijotismo que nos caracteriza, porque desde el primer minuto ya sabes que vas a tener todo en contra y que vas a luchar contra molinos de viento y contra gigantes de carne y hueso, el mayor de ellos la indiferencia. Sin olvidar la ignorancia de muchos y la desgana de algunos. Cada vez que una de estas bandas se atreve a subirse a un escenario en Madrid debería ser una fiesta para los amantes de los sonidos instrumentales. A veces ocurre; otras, la mayoría, pasan desapercibidas. ¿Suena a lamento? Lo es.

Don José Liquidadores tiene suficientes argumentos para que la fiesta sea un éxito. Es una de esas bandas que tocan muchos palos sin avergonzarse, sin restringirse a ninguno. Bastantes corsés tenemos en la vida diaria como para añadir alguno más a la música. Por momentos, eso es lo que se vivió en el Fun House, una verdadera fiesta de amigos. Como toda fiesta que se precie, a veces se descontroló un poco; nada de lo que preocuparse, algunos somos de la teoría de que un concierto es algo vivo, no un esqueleto petrificado, no un show guionizado. Más risas que nos echamos. Algo de lo que muchos no pueden presumir.

La coctelera de Don José tiene muchos ingredientes, surf, western, latino… Tiene margen para añadir y para quitar, para ir creciendo y mejorando. Yo por mi parte solo pido que, por favor, esas congas hay que mantenerlas sí o sí. Y el baile se os dará por añadidura.

LOS CAPITANES en Fun House

11.02.2022

Y van no sé cuántas veces ya, y en todas el mismo desparrame con estos marineros de todo menos agua dulce. Hemos cogido covid juntos, nos hemos mareado en aguas embravecidas y afortunadamente todos los barcos han ido llegando a puerto. Esperamos el próximo viaje, a ver con qué toca contrabandear.

GENERADOR en Trash Can

05.02.2022

Inexcusablemente me había perdido el último concierto de Generador en Fun House y no entraba en mis planes perderme ninguno más. Así que repetí en el Trash Can, que fue donde descubrí a esta banda, una de mis favoritas actuales. Desde ese día, con el parón obvio y obligado, han encadenado éxito tras éxito, volviendo a colocar en esta ocasión el virtual cartel de «no quedan entradas».

El concierto fue como los anteriores, una descarga frenética, tema tras tema. En esta ocasión, con la guinda de varios temas de anteriores reencarnaciones.Me encanta (y en esta ocasión lo noté aún más) la complicidad que tienen, entre ellos y con el público, algo que se nota es natural como la vida misma. Y que si les conoces un poco es fácilmente entendible, porque son un amor de pareja. Que yo ya no sé si voy a sus conciertos por escucharles o por charlar un rato con ellos. En cualquier caso, ambas son dos estupendas opciones.

THE WILD BEATS

The Wild Beats. Una banda que está dando sus primeros y firmes pasos, rodándose por los escenarios, cuajando su repertorio y probando sus temas propios. Nadando por las aguas del garage y los 60’s, con energía pero sin estridencias, con mucha distorsión pero con gusto y buenas melodías.

Y buena fue también la respuesta a su música por parte del público que en buen número acudió a uno de esos aperitivos tan meritorios organizados en el Gruta 77, con el Indio empeñado en que la gente acuda a conciertos no solo cuando todos los gatos son pardos.

Cerveza, aperitivos y The Witch de los Sonics. Me vale.