Les Panches Surfers en el Quasimoto 2019

He tenido la suerte de poder compartir con los Panches Surfers los momentos, previos y posteriores, a sus tres últimos conciertos, incluyendo uno un Úbeda y este último en Burriana. Podríamos decir que he sido un corresponsal de guerra en “las guerras surf”, participando en las espartanas previas a sus actuaciones. Lo que me he encontrado es una banda con un nivel de profesionalidad máxima, un compromiso con la música y quien les contrata insuperable y una entrega a el público (les conozca o no) a prueba de bombas.  Bueno, tampoco han faltado risas y cachondeo, que no somos monjes.

El resultado de esto es que cuando Les Panches Surfers salen al escenario sabes que lo van a dar todo por esta música, como hicieron en el Quasimoto. Aquellos que no les conocían, se sorprendieron disfrutando con una banda entregada, impresionante en directo a la vez que muy divertida. Los que les conocemos,lo pasamos en grande, porque descontado el sacrificio y la profesionalidad, disfrutamos siempre de su categoría como músicos.

The Longboards en el Quasimoto 2019​

¿Verdad que habría sido bonito poder vivir la época de las fiestas en las playas californianas en la década de los sesenta? Surfers, música surf, chicas en bikini, cerveza y sol. Un sueño para muchos.

A ese sueño nos vimos transportados en la playa de Burriana, durante la actuación de The Longboards. No se podría haber elegido una banda mejor para revivir esa época, por su concepción de la música surf, del clasicismo interpretativo y del conocimiento musical  de la época. Pero además es que, para mi gusto,  es el grupo actual que mejor interpreta (y vive) esa cultura, haciéndola parte de su día a día. Si una banda podía disfrutar de un concierto en la playa rodeado de surfers y cervezas además de cabalgar unas buenas olas, esa era The Longboards. Si una banda de música surf puede vivir a tope un festival surfer, esa es The Longboards. Si una banda podía hacer feliz a los surfers que acudieron a las playas de Burrifornia, esa era The Longboards.

Y su entrega hasta la extenuación bajo el sol, complaciendo al público que pedía más y más, fue la mejor prueba de que público y músicos fueron, juntos y por una vez, un breve, brillante e inolvidable recuerdo de lo que fue la explosión del surf en California.