17.01.2026
Desde Albacete, vestidos de denim riguroso, cabalgando junto a unos omnipresentes teclados, los Kalaan Boys ofrecen un carrusel de influencias, sensibilidades y estados de ánimos. Esta intención manifiesta de divertir al público se cumplió con creces, con su cenit en la apoteosis del movimiento de caderas, su versión de la Lambada.
Y quedó demostrado que cuentan con el favor del público, con un Sold Out que tal vez debería animar a otras bandas a lanzarse al ruedo madrileño, en el que las esperamos como agua de mayo.






















